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cortar nuestras ralladas mentales

¿Qué son ralladas mentales?

Pongo dos de los cuatro significados según la Real Academia de la Lengua, RAE, sobre el verbo rallar(se)

2. Molestar, fastidiar con importunidad y pesadez.
4. Hablar descaradamente.

Claro, la RAE no hace de ello una metáfora, pero en la boca de montones de personas, cada vez más usamos esta palabra en nuestra vida diaria, así que me invento una nueva definición:

5. intr. Permitir consciente o inconscientemente a una idea o conjunto de ellas ocupar de forma predominante la mente interfiriendo en la claridad y salud anímica de forma transitoria.

Así, puedes observar como cuando algo ocurre con una carga emocional muy fuerte, que te arrastra, y no sólo a ese nivel sino que muchas veces, pasa al pensamiento y a la acción.

Y nos encontramos, traduciendo la letra de una de las canciones de los Manel:

‘T’equivoques d’uniforme i dispares a qui més estimes; T’equivoques de remei i va i s’infecta la ferida’
(te equivocas de uniforme y disparas a quien más amas, de remedio y va y se infecta la herida)

Secuencia de pasos entre un hecho y tu acción (o no acción):

Veamos pues como ocurren las cosas en nuestra mente cuando se ralla:
(ojo, esta secuencia sale de muchos años de meditación Vipassana y estudio de metodologías bestiales como PNL o El arte de cambiar a Voluntad más, por supuesto, mi observación)

  • ocurre algo en el exterior que entra en contacto con alguno de mis sentidos
  • se produce una vibración – sensación
  • se juzga como agradable – desagradable
  • se reacciona (hasta que se aprende a no reaccionar)
  • se generan nuevas vibraciones – sensaciones

…. todo lo anterior ocurre a una velocidad de vértigo, no medible en tiempo, hasta que empezamos a conducir nuestra mente en lugar de dejarla reaccionar.  A eso se aprende de varias maneras.

nota: ocurre lo mismo cuando ocurre algo en el interior, tanto del cuerpo físico como del cuerpo mental.

Una técnica que yo he usado durante años, horas y horas es Vipassana como la enseña Goenkaji, pero no es la única, he usado varias más.

En el caso particular de esas ideas cargadas de emociones que vuelven una y otra vez por más que queremos dejar de pensarlas (y sentirlas), ocurre porque estamos enganchados a ellas (mejor dicho, a las sensaciones que nos provocan). Bien (permíteme ir al extremo) odiándolas, bien deseándolas o apegándonos. Actúa como una carcoma, ¿si o no?.

Así que, en ellas como en todo, se trata de desengancharnos, de dejar de reaccionar y de empezar a actuar. Se puede. Ahí voy:

Usando la conciencia

Hay, afortunadamente, a día de hoy y a tu alcance, muchas y muy buenas técnicas para desengancharnos.

Lo que nos ayudará a distinguir las que nos emancipan y empoderan de otras que nos harían dependientes (de gurus, maestros, sensaciones, doctrinas, etc) es:

-si nos estamos o no enterando de lo que nos ocurre, de lo que aprendemos, con plena capacidad para parar si lo deseamos,
-y si trabajan o no con las sensaciones corporales

Pero, el otro día aprendí algo estupendo para que puedas hacer de forma inmediata cuando estás en plena rallada, mientras te sueltas completamente y para siempre de ese ‘apego’.

Y también otro truco más que intuí directemente y al practicarlo…bueno, a ver qué te pasa a tí. Ya me dices.

Trucos para parar momentáneamente las ralladas:

 

Truco 1)

Localiza el espacio, en el paladar, entre los dos dientes incisivos superiores (los que están en medio). Presiona ahí con la lengua. Observa que pasa con la idea que te estaba rallando. Repite si es necesario. Ocurren dos cosas:
– no sigues alimentando la carcoma (al menos por un instante)
– puedes empezar a utilizar tu conciencia (o seguir haciéndolo si ya has empezado), con cualquiera de las técnicas que a tí te sirvan (si no tienes ninguna, o no te sirven ahora, pide sesión, estoy para eso también)

Truco 2)

Estás preocupada día sí, día también porque, por ejemplo quieres cambiar sí o sí de casa pero no lo ves ni medianamente posible.
Bien.
La próxima vez que te invada la idea (y todo lo que ella conlleva), pregúntante:

Si ahora todo, absolutamente todo, estuviera bien en mi vida,
¿cómo estaría haciendo xxx -lo que sea que estás haciendo-?,

y continúa con lo que sea que estuvieras ocupada/i bajo esa nueva actitud…el tiempo que te dé de si tu conciencia en este momento.
El exterior no cambiará -o sí-, pero tu interior sí, al mejor posible.

Y como siempre, si crees que este artículo es útil, please, comparte 🙂

Abraaazo y mil gracias por leer hasta aquí, yo te leo a tí en los comentarios

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